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Emociones Negativas

Lista de Emociones Negativas

Desde nuestra concepción estamos expuestos a una serie de estímulos externos que generan internamente respuestas. A esas respuestas, dentro de la inmensa gama que existe, se les han catalogado o agrupado en dos tipos: emociones positivas y emociones negativas.

Hablando claro, si bien todos buscamos que nuestra vida sea lo más placentera, sin estorbos, sin tropiezos, hay que entender dos cosas: no existe una vida así, en ninguna parte, y además, si una vida existiese con esas características perdería el sentido. Por ende las emociones negativas son necesarias.

Teniendo en cuenta lo anterior, de ahora en adelante al segundo tipo de emociones, ese que no todo el mundo desea sentir, lo podremos llamar también “emociones necesarias”. Sí, como lo lee, las emociones negativas juegan un papel fundamental en la formación del carácter de los individuos.

¿Qué tan necesarias son las emociones negativas?

Si hay algo de lo que debemos estar claros, es que todo en exceso es dañino, incluso el exceso de emaciaciones, sea cual sea su vertiente, su resultado final en el que la gesta.

Todo debe equilibrarse, el universo, la naturaleza misma nos hablan de ese equilibrio a diario. Aquí hablaremos de la tan necesaria dosis de realidad diaria.

Hay paradigmas que es necesario reformular y dejar de tomar tan seriamente. No existe tal cosa como una vida sin problemas, no la busque, no la encontrará. Ahora bien, tampoco es sumirse en la desesperanza y la tristeza, no, pero sí comprender que para que exista lo positivo su antagónico debe existir.

Nada que tenga un antónimo tiene razón de ser sin su contraparte. En el caso que hoy nos corresponde hablar, las emociones negativas, aceptadas, tomadas como parte del proceso de aprendizaje individual, son sumamente necesarias para asumir nuestras debilidades y nuestra falibilidad.

Nadie que no conozca sus puntos débiles, podrá jamás superarse a sí mismo. Sí, las emociones negativas pueden parecernos a veces esa imagen indeseable el otro lado del espejo de la vida, pero, ¿cómo saber en qué mejora?, ¿qué debemos reforzar en nosotros si no nos enfrentamos al fracaso?

La vida requiere, amigo, de un análisis continuo de las variantes, de los estímulos que se nos presentan, como lidiar con ellos para obtener lo mejor de cada uno y como canalizarlos para lograr la serenidad necesaria.

Un ejemplo claro de ello en la cultura china es el Yin Yang, debes haberlo visto en alguna parte en algún momento de tu vida. Es algo asó como un círculo dividido en dos mitades, una blanca y otra negra, en la porción blanca hay un punto negro y en la porción negra hay un punto blanco.

Equilibrio es el mensaje principal de este ícono.

No buscamos que tampoco descuides la afectación que pueden causar el exceso de exposición a las emociones negativas, no, recuerda que el exceso de estas, como todo en cantidades desorbitantes, puede resultar muy dañino y contraproducente.

¿Cuáles son las principales emociones negativas?

Dentro de la extensa gama de emociones denominadas “negativas” que un ser humano puede experimentar, acá seleccionamos las principales:

Rabia

 Esta surge como resultado de múltiples impulsos, cuando sentimos que algo que apreciamos, que valoramos se ve vulnerado por algo o por alguien. Esta emoción, como todas las de esta índole, debe, al ser detectada, ser controlada porque sus efectos pueden ser devastadores.

No es malo sentir rabia, es una emoción necesaria, malo es dejarse llevar por la rabia. Hay innumerables casos donde la gente, por no tomarse un tiempo, se han enceguecido, la rabia se ha adueñado de ellos y los resultados han sido duros.

Reconócela, asúmela y contrólala.

Dolor

Puede presentarse por una ruptura sentimental, una muerte de algún ser querido, o un hecho que nos consterna. Es necesario para drenar por medio de las lágrimas esos sentimientos que muchas veces guardamos.

Tiene sus tiempos de aparición, así como de duración, déjalo fluir, pero no permitas que se adueñe de ti. Todo pasa, la permanencia del dolor trae consigo depresión y enfermedad. Hay que seguir adelante, seguir viviendo.

Envidia

Es una emoción que nos coloca en un estado de inferioridad, aunque no nos parezca. Nos muestra que un ser posee una cualidad que nosotros no tenemos, y eso, de inmediato, nos ubica por debajo del aprecio que normalmente nos tenemos.

Hay que saber canalizarla positivamente luego de reconocerla. ¿Cómo podremos hacer eso?, simple, comprender que cada uno tiene su especificidad, nadie asume de la misma manera la vida, nadie tiene los dones desarrollados por igual.

Hay que despegarse de la necesidad de competir, no fuimos creados para andar midiéndonos con nadie. Fuimos creados para ser, diariamente, la mejor versión de uno mismo. Cuando entendemos y asumimos eso, la vida nos cambia por entero. Pero ¿cómo enterarse sin haber sentido envidia?

Tristeza

Una de las emociones más comunes. Derivada de un sinfín de estímulos externos y condicionada por un no menor número de aspectos culturales y religiosos. Es una de las emociones que más se pueden vivir a diario, necesaria como todas, pero igual de peligrosa en exceso.

La tristeza, contrario a lo que muchos creen, nos permite hacer una introspección, mirar hacia adentro y reconocer en lo que fallamos, lo que nos daña, reconocerlo y dejarlo ir.

Fobia

Una emoción presente en gran parte de la población, cada uno la desarrolla de manera individual, aunque hay quienes las comparten. Tienen gran carga social, afectiva y vivencial. Hay quienes aseveran que incluso tienen cierto grado de heredabilidad, tocando el aspecto genético.

Cuando la fobia se manifiesta, lo hace, en la mayoría de los casos, para protegernos de algo. Nos muestra que hay una amenaza externa que puede dañarnos. Hay unas muy reptiles, presentes en la parte más arcaica del cerebro, cómo el temor a la oscuridad, hay otras producto de las vivencias, más comunes.

Respecto a esto se han creado infinidad de tratados y teorías. Hay quienes afirman, y tienen pruebas para ello, que si una persona manifiesta una fobia, mientras más se le exponga a dicho temor, la emoción disminuye hasta nulificarse y desaparecer por completo.

¿Cómo lidiar con las emociones negativas (necesarias)?

  1. Reconocer, aceptar y dejar pasar: primero que nada, debemos reconocerlas y aceptarlas. Son y serán parte necesaria de nuestra vida, pero por instantes, no son ni deben ser eternas.
  2. No son un enemigo: más que un enemigo, son maestros que nos muestran lo que debemos reparar en nosotros. Vienen para hacernos ver aquello en lo que fallamos y que debemos reparar, nos enseñan a lidiar con el verdadero problema: nuestro interior.
  3. No son eternas: deja de aferrarte, no son eternas, de hecho, su duración es mínima. Queda en ti dejarlas ir a su tiempo o aferrarte y hacerte daño, lo cual menguará tu calidad de vida.
  4. Son necesarias, no las esquives: mientras más las niegues, más se acrecientan. Enfrentalas, ahogarlas dentro de ti trae más problemas que soluciones. Una vida sin emociones negativas no implica felicidad, implica falsedad. Sería muy interesante que aprendas sobre la inteligencia emocional.

Aspectos que debes tener en cuenta

Las emociones negativas (necesarias) se seguirán presentando a lo largo de nuestra vida. Vienen a nosotros a hablarnos de los procesos internos más que de los externos. Sor un termómetro exacto y perfecto que nos permite saber cuándo hay algo por reparar.

Estas emociones nos llevan a movernos, a salir de la zona de confort, a sobrevivir, a mejorar, a alcanzar a diario esa utopía a la que llamamos perfección dentro de este cuerpo imperfecto.

En nosotros están las herramientas para modular y canalizar la energía que se produce a raíz de estas emociones, pero si llegamos a sentir que su acción se prolonga y se hace insostenible, debemos recurrir a especialistas, por nuestro bien.